Esta propuesta fue diseñada por la profesora Patricia Amidolare, , de la ciudad de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires.
Este trabajo describe una forma de abordar los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales de diversas disciplinas, utilizando las tecnologías de información y comunicación como herramientas para el aprendizaje personal y grupal en el contexto de trabajos de investigación y exposición de temas relacionados con la Biología y otras ciencias de la vida, y con una forma particular de evaluación externa que promueve las habilidades y competencias requeridas para avanzar en estudios superiores.
La discusión se instaló entre nosotros... ¿Cuándo comenzó el distanciamiento entre la escuela y el conocimiento científico? ¿Qué cosas concretas se deben enseñar en la escuela, cómo se debe y qué se debe acotar de la ciencia y la tecnología que merezca estar presente en el nivel Polimodal? Pensamos que esto se define por la relevancia o actualidad de los contenidos, así como también por la necesidad de que chicos y chicas desplieguen su imaginación y recuperen el placer de pensar para explicar y transformar el conocimiento científico, mostrando que este conocimiento no sólo no es acabado, sino que está sometido a permanente revisión, lo que les permitirá influir eficientemente en la resolución solidaria de los problemas de la comunidad y la cultura en la que están insertos.
Sabemos que enseñar ciencia en la escuela no es lo mismo que enseñar ciencia en la universidad, y es así como nace este taller, cuya propuesta es la de incorporar conocimientos de diferentes disciplinas, lograr creatividad en la producción y compromiso por parte de los alumnos al encarar la tarea para la búsqueda de autonomía. Trabajamos buscando permanentemente la reflexión del alumno sobre su aprendizaje, tratando de que descubra el aprender a aprender, utilizando recursos como las bases de orientación y el informe semanal de tareas. El acento puesto en lo procedimental no descuida lo conceptual, pero en el área de las ciencias de la vida, creemos que una persona alfabetizada científicamente es aquella que logra decodificar adecuadamente la información que recibe, y actúa en consecuencia produciendo un cambio en su conducta que mejore su calidad de vida y la de los que la rodean. A su vez, como grupo, pertenecen a una comunidad educativa que tiene como meta lograr la inserción de la mayoría al nivel universitario. Es por esto que el taller cumple el propósito de acercar a los alumnos a la universidad por intermedio de instituciones de la zona y profesionales que los asesoran en diversos temas; debemos destacar que contamos con una herramienta muy poderosa en la búsqueda de información: internet. De esta forma, creemos que logramos guiar a nuestros alumnos hacia las fuentes directas de la información, teniendo en cuenta la velocidad con que se producen los conocimientos científicos, hecho particularmente notable en las últimas tres décadas, intentando que descubran que la actividad científica también es resultado de circunstancias económicas, sociales, históricas, políticas y hasta personales.
Durante el desarrollo de la tarea, no ocultamos los caminos sin salida, la manipulación de la información y la tecnología, con responsabilidades éticas, científicas y educativas de todos los sectores involucrados en la gestión del conocimiento científico.
Nuestra propuesta de trabajo en talleres nació a fines del año 1995, cuando nos planteamos mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje, construyendo nuevas prácticas, poniéndolas a prueba, recibiendo retroalimentación y volviendo a probar. Así, en el año 1996, en otra institución educativa marplatense, comenzamos a trabajar interdisciplinariamente las asignaturas Ciencias Biológicas, Educación para la Salud e Informática en 4° año del nivel secundario, con temas de Biología Molecular, Genética y Bioética; durante ese año trabajamos en conjunto con la AGHU, institución marplatense dedicada a la investigación y práctica médica relacionadas con la problemática estudiada. En 1997, incluimos en la propuesta de trabajo a la FIBA (Fundación de Investigaciones Biológicas Aplicadas), dependiente de la Universidad Nacional de Mar del Plata, a la Unidad Integrada INTA - Balcarce y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Mar del Plata. En 1998, distintas instituciones dedicadas a la educación especial, es decir para personas con capacidades diferentes, también fueron invitadas.
En 1999 comenzamos a desarrollar nuestra experiencia educativa en los primeros años del nivel Polimodal del colegio Mar del Plata de las Colinas, donde hemos logrado en muy poco tiempo de trabajo una producción destacada de los alumnos; como ejemplo citamos la invitación a una ponencia en la V Jornada Latinoamericana y la V Jornada Argentina de Bioética, llevadas a cabo en nuestra ciudad en noviembre de ese año, donde un grupo de alumnas expuso su investigación sobre manipulación de embriones humanos y otro grupo sobre la divulgación científica de la herencia y la genética.
En estos últimos años, los alumnos que eligieron temas relacionados con la salud o con personas con capacidades diferentes fueron invitados a participar de eventos organizados por asociaciones que evaluaron sus trabajos (por ejemplo, ASDEMAR: asociación que nuclea a familias con casos de síndrome de down), así como también a dejar sus trabajos como fuentes de consulta para los voluntarios que se acercan a ella (GALDO, Grupo de Ayuda contra el Dolor, Mar del Plata, trabajan con pacientes terminales y pidieron un trabajo sobre cáncer elaborado por un grupo de alumnos).
Ministerio de Educación de la Nación Argentina