Aportes para la enseñanza en el Nivel Medio - Lengua
Lengua Lengua educ.ar Alianza por la educación

El estructuralismo norteamericano

Página 1 | Página 2

El relativismo lingüístico

La escuela del relativismo lingüístico representada por Franz Boas, Edward Sapir y Benjamin Whorf se ha destacado por el trabajo de campo, ya que inaugura la recolección sistemática de datos directos de lenguas “exóticas”, minoritarias, no indoeuropeas y no escritas. Además de utilizar esa metodología, esos autores han reivindicado un valor científico idéntico para todas las lenguas, al contrario de ciertas desviaciones del comparatismo europeo del siglo XIX.

Franz Boas (1858-1942) nació en Minden (Alemania); estudió matemática, física y geografía en las universidades de Heidelberg, Bonn, Kiel y Berlín, antes de mudarse a EE.UU. y dedicarse a la antropología y el estudio de diversas culturas aborígenes. La obra de Boas, dentro de la que se destacan La mentalidad del hombre primitivo [The Mind of Primitive Man] (1911) y Raza, lengua y cultura [Race, Language, and Culture] (1940), integra el estudio de la lengua con el de la cultura, incluyendo religión, arte e historia.

En contraste con aquellos lingüistas del siglo XIX que se apoyaban en las ideas de Darwin para justificar la supremacía de ciertos pueblos y lenguas en una “evolución” paralela a la selección natural (cfr., por ejemplo, Schleicher en “El comparatismo”, dentro de La lingüística del siglo XIX), Boas acentúa el valor idéntico de cada tipo de lengua, con independencia de la raza y el nivel cultural del pueblo asociado. Sostiene, además, que no existen verdaderas “razas puras” y que ninguna raza es innatamente superior a otra. Desde el punto de vista lingüístico, y bajo la influencia de los grandes lingüistas alemanes del siglo XIX, como Herder o Humboldt, Boas argumenta que cada lengua representa una clasificación implícita de la experiencia y que esas clasificaciones son diferentes de acuerdo con las lenguas, pero que eso no tiene ningún efecto en el “nivel” del pensamiento o de la cultura.

Nacido en Alemania en el seno de una familia judía, igual que su maestro Boas, Edward Sapir (1884–1939) se educó en la Universidad de Columbia, en los EE.UU. Si bien se lo suele considerar uno de los padres de la antropología, era lingüista por formación. Trabajó en diversas universidades de EE.UU. y Canadá (Alberta, Chicago, Yale, Ottawa, California, Pennsylvania) y se dedicó a estudiar un número enorme de lenguas en peligro, correspondientes a las diversas familias lingüísticas originarias del actual territorio de EE.UU. y Canadá: esquimo-aleutiana (esquimal), wakashana (nootka), siouan (catawba), hokano (hopi, yana), penutia (wasco-wishram, chinook), uto-azteca (paiute del Sur, ute) y atabascana (sarcee, kato, navajo, hupa, kutchin, ingalik, takelma, chasta costa). Produjo numerosas gramáticas y diccionarios de esas lenguas, junto con observaciones etnológicas sobre los pueblos que las hablaban. Paralelamente a sus estudios etnológicos y lingüísticos, escribía poesía y crítica literaria y componía música.

En 1921 apareció El lenguaje: introducción al estudio del habla [Language: An Introduction to the Study of Speech], el único libro que Sapir publicó en vida (la mayor parte de su obra fue editada luego de su muerte). En él se tratan tópicos tales como los universales lingüísticos, la tipología lingüística y el cambio lingüístico, que serán luego la fuente de una serie de trabajos tipológicos como Universales lingüísticos [Universals of Language] de Joseph Greenberg (1963) o, más recientemente, Universales del lenguaje y tipología lingüística [Language Universals and Linguistic Typology], de Bernard Comrie (1981).

El interés central de Sapir en El lenguaje... no está puesto en la forma lingüística en sí (por ejemplo, si una lengua usa o no flexión), ni en el significado lingüístico como tal (por ejemplo, si una lengua puede expresar o no cierto referente), sino más bien en la organización formal del significado que es propia de una lengua particular, es decir, el modo en que los significados son sistematizados o gramaticalizados (por ejemplo, en las categorías gramaticales o en los patrones de composición).
Las investigaciones de Sapir acerca del rol del significado en la forma gramatical y la importancia de esta en el uso del lenguaje y en la formulación y transmisión de ideas contribuyeron a lo que se conoce como la hipótesis de Sapir y Whorf (o hipótesis del relativismo lingüístico).

En realidad, la hipótesis fue desarrollada después de la muerte de Sapir por su discípulo Benjamin Lee Whorf (1897-1941), un lingüista sin formación académica sistemática. Whorf afirma que cada lengua permite procesar una variedad infinita de experiencias por medio de un conjunto finito de categorías formales (léxicas y gramaticales) y que las experiencias se clasifican por medio de un procedimiento de analogía. Las lenguas varían considerablemente no sólo en las distinciones básicas que reconocen, sino también en el modo en que las agrupan en un sistema coherente.

Página 1 | Página 2
Anterior: El estructuralismo