Manuel Sadosky (1914-2005) fue no sólo un matemático, sino un precursor de las matemáticas aplicadas en la Argentina. Comprendió la importancia que tendría la computación en el desarrollo científico y tecnológico y por ello fue el artífice del ingreso de la computación como disciplina científica en la Argentina y en otros países de América Latina.
1940- Termina su tesis doctoral “Sobre los métodos de resolución aproximada de ciertas ecuaciones de la Fisicomatemática” y comienza a trabajar en la UBA y en la Universidad de La Plata.
1945- Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, Charles De Gaulle ofreció mil becas para realizar estudios en París. Para la Argentina se habían asignado 20 becas, una de las cuales se le otorgó a Sadosky, para cursar en el Instituto Henri Poncairé.
1948- Estudia en el Instituto de Cálculo, en Roma. Se inicia en el estudio de temas relacionados con el cálculo numérico que, a partir de la Segunda Guerra Mundial, empezó a desarrollarse espectacularmente junto con las primeras computadoras. Esto le permitió comprender el impacto que las computadoras tendrían paulatinamente sobre todas las actividades del quehacer humano.
1949- De regreso en la Argentina, comienza a trabajar en el Instituto Radiotécnico, una institución dependiente de la UBA y el Ministerio de Marina, pero en 1953 renuncia al cargo y no regresará a la universidad hasta 1956.
1958- Se sanciona el Estatuto Universitario, que consagró para la UBA el gobierno tripartito y la autonomía universitaria. Sadosky es elegido vicedecano de la Facultad de Ciencia Exactas y Naturales, acompañando a Rolando García en la conducción de los destinos de Facultad.
1961- Sadosky, con fondos del naciente Conicet, realiza la compra de una computadora que fue el núcleo central del flamante Instituto de Cálculo de la FCEyN y de la carrera de computador científico. Esta computadora valvular de 18 metros de largo fue la primera computadora que hubo en la Argentina y la primera en los ámbitos universitarios de Latinoamérica. La llamaban Clementina. Como anécdota podemos decir que el nombre se les ocurrió a sus operadores tan pronto iniciaron el equipo: las válvulas, cuando comenzaban a funcionar, emitían un sonido modulado que imitaba los primeros compases del fox Clementine. Con ella se pudo formar a muchos profesionales en la entonces nueva especialidad.
1963- Creó la carrera de Computador Científico de la UBA, primera carrera de computación del país.
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